El orden de trabajo en RFB Welding: desde la consulta inicial hasta la entrega del cordón verificado. Sin prisas, con los pasos claros y las limitaciones de taller explicadas antes de empezar.
Cómo arranca un encargo
Cuando un taller nos envía una consulta, no respondemos con un presupuesto genérico. Primero revisamos el material, la posición de soldeo y la norma que aplica. Este es el orden que seguimos para que el resultado sea un cordón verificable, no una promesa.
Nos envías el plano, el espesor del acero y la posición de soldeo. Con esos datos definimos si el trabajo requiere MIG/MAG, TIG o electrodo revestido, y qué consumible encaja mejor.
Revisamos el bisel, la limpieza de bordes y la fijación de la pieza. Una junta mal preparada es la causa más habitual de porosidad y falta de fusión en el cordón final.
Fijamos voltaje, intensidad, velocidad de avance y caudal de gas según el material. Hacemos una probeta previa si la pieza es crítica o si la norma de homologación lo exige.
Soldamos por pasadas controladas, vigilando la temperatura entre cordones y la limpieza de cada capa. En acero inoxidable extremamos el cuidado para evitar la sensitización.
Comprobamos el cordón visualmente y, si el trabajo lo requiere, aplicamos líquidos penetrantes o partícula magnética para descartar fisuras superficiales y poros abiertos.
Entregamos la pieza con el informe de inspección y, si procede, la documentación para la homologación del soldador o el control de calidad del lote.
¿Necesitas ver un caso real antes de enviar tu consulta? Revisa los recursos técnicos o escribe directamente a contacto con el plano de tu pieza.
Cronología del proyecto
El proceso de trabajo en RFB Welding sigue un orden claro: preparación, ejecución, control y cierre. Cada fase tiene su tiempo y sus entregables, y así se evitan sorpresas en el taller.
Se estudian los planos de taller, se identifican los materiales base y se definen los procedimientos de soldeo según el espesor y la posición de las juntas. También se comprueba la disponibilidad de consumibles y la necesidad de precalentamiento.
Se preparan los bordes con el ángulo de bisel indicado en el procedimiento, se eliminan óxidos y restos de aceite, y se verifica la separación de raíz. Una mala preparación aquí se nota después en el cordón.
Se suelda por pasadas, controlando la temperatura entre cordones y la limpieza de cada capa. El proceso MIG/MAG o TIG se ajusta según el material y la posición. Se anotan los parámetros reales de cada pasada.
Se revisan los cordones en busca de poros, fisuras o falta de fusión. Si el pliego lo exige, se aplican líquidos penetrantes o partícula magnética. Las medidas se registran y se comparan con los criterios de aceptación.
Se entrega la pieza con el informe de soldeo, los resultados de la inspección y, si corresponde, la documentación de homologación del soldador. El cliente recibe todo el expediente para su trazabilidad.
Asistencia técnica
Si trabajas en un taller, preparas una homologación o necesitas aclarar un procedimiento de soldeo, puedes escribirnos y te responderemos con referencias concretas de la revista.
Respuesta en un máximo de 48 horas laborables.
Consultas sobre normativa y ensayos no destructivos.
Orientación sobre dosieres técnicos descargables.
Para consultas técnicas detalladas, envío de documentación o dudas sobre un artículo publicado.
info@rfbwelding.comAtención de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00. Para asuntos urgentes de taller.
+34 900 55 2999Las consultas sobre parámetros de soldeo, preparación de juntas o interpretación de resultados de inspección se responden con referencias a la normativa aplicable y a los artículos publicados. No realizamos valoraciones de piezas sin documentación previa.
Antes de escribir, revisa la sección de preguntas frecuentes: muchas dudas sobre homologación y ensayos ya están resueltas con detalle.
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